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18 años de NYTimes.com

2014 enero 23
por Nicolás Píccoli

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“The New York Times comienza a publicar todos los días en la World Wide Web, ofreciendo a los lectores de todo el mundo acceso inmediato a la mayor parte de los contenidos del diario impreso.

El diario electrónico (dirección: http:/www.nytimes.com ) es parte de una estrategia para ampliar el número de lectores de The Times y para crear oportunidades para la empresa en la industria de los medios electrónicos, dijo Martin Nisenholtz, presidente de The New York Times Electronic Media Company.”

Así comienza el artículo, publicado el 22 de enero de 1996, que daba la bienvenida a The New York Times al mundo web. Es interesante releerlo para comprender qué nociones tenían en aquel momento (y creemos que no fue editado el artículo…). Al parecer, no estaban tan errados.

Cambiar y ser responsable por las quejas

2014 enero 20
por Nicolás Píccoli

Quien experimentó el proceso de un rediseño de un sitio web alguna vez, sabrá que los usuarios indefectiblemente se quejarán. Hablo de sitios masivos que son sometidos a cambios que afectan las costumbres de navegación de los usuarios. No importa si las nuevas funcionalidades mejoran la experiencia. El punto es que algo se alteró. Y allí reside la queja.

¿Qué hacer con esas quejas? En general los sitios de noticias no hacen nada. Por falta de iniciativa o por estar sobrepasado de cosas en instancias así.

Por esto me gustó que el Times, luego de su rediseño, publicara una pequeña columna, con capturas y explicaciones, sobre las principales quejas recibidas. Esto es: prever que se quejarán, registrar cuáles son las principales razones y responder. Simple.

Todos somos curiosos

2014 enero 20
por Nicolás Píccoli

Se encargan más estudios sobre la eficacia de los titulares en los sitios de noticias y ya se conocen algunos resultados. Esta vez se habría comprobado que los titulares formulados a modo de pregunta obtienen más clicks. Un 150% más. No es poco. Y si se apela al usuario/lector con un “vos” (en realidad es en inglés, “you”), el aumento sería de 175%.

También fueron estudiados algunos tweets y mismo resultado: si se formula en preguntas, el titular es más eficiente.

Esto, querido lector, nos responde dos cosas. Una: que estamos hechos de pura curiosidad. Dos: que si la noticia no es importante, su titular estará formulado como pregunta.

PD: si quiere investigar más sobre el tema lea sobre A/B Test y cómo en Upworthy se pueden escribir hasta 25 titulares para una misma nota.

 

Espacios de publicidad poco claros

2014 enero 19
por Nicolás Píccoli

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Se comentó en este blog en más de una oportunidad: la “publicidad nativa”, “contenido promocionado” o espacio publicitario -como quieran llamarlo- tiene que quedar muy claro para el usuario. Siempre debió serlo, incluso en el papel cuando esos “Espacios Publicitarios” simulaban el diseño del resto del diario, no demasiado para no confundirte, pero con algo de trampa si lo veías desprevenido.

Sino vean lo que le pasó a la revista Shape que publicó un aviso (ver imagen arriba) con la etiqueta “News”… Armó un poco de revuelo todo el asunto, en The New York Times lo resumen bien. Hasta el punto que la Federal Trade Commission ya se metió a intentar clarificar el embrollo e intentar establecer algunas pautas que guíen estas publicidades.

Además de matar la credibilidad del medio, denostar un formato publicitario que puede ser una buena herramienta si se la usa bien, meter organizaciones a regular el tema… la publicidad no es eficiente.

Lo más visto en The New York Times en 2013

2014 enero 17
por Nicolás Píccoli

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La publicación de los contenidos más vistos en el NYTimes tiene algunas deficiencias: como mostrar los listados en imágenes (!!!) y no dar ninguna cifra. Más allá de esto (habrá que recurrir a Google y buscar pieza por pieza), no está mal la división de los contenidos por las distintas categorías o plataformas de acceso a los artículos. A nosotros nos da una idea de qué interés despiertan los temas que publican. Sirve.

Actualización: sumo el buen reporte que publicó The Guardian porque además agrega datos estadísticos y sí, los links a esas notas más leídas…

The Dodo: Por el amor a los animales (y a los clicks)

2014 enero 13
por Nicolás Píccoli

Captura de pantalla 2014-01-13 a la(s) 22.48.49Buzzfeed instaló esto de hacer publicaciones sobre animales en listas de X tema (no importa mucho el motivo en realidad) y encontrar infinidad de variantes. Como eso funciona (en términos de tráfico e interacciones en redes sociales), qué mejor que hacer un sitio así: “The Dodo: for the love of animals” (sic).

Costó 2 millones de dólares, lanzado por parte del equipo de Buzzfeed -claro, claro- y construido por la gente de Rebel Mouse (sí! esa plataforma que agrega contenidos en redes!).

Todo muy bonito, pero no me mientan, eso no es amor ;)

La data la publicó Peter Kafka en Recode.

CNBC en Instagram

2014 enero 13
por Nicolás Píccoli

Me resulta interesante lo que está haciendo CNBC en Instagram: pequeñas dosis de noticias en videos de 15 segundos, la duración máxima permitida por la red. Porque además de adaptar diseños y plataformas de sitios para poder ser vistos en cualquier dispositivo; también hay que adaptar los contenidos para poder ser distribuidos en todas las redes y plataformas.

Vean el resultado:

Actualización: BBC también está haciendo una práctica similar y, ya que están mirando sobre el tema, vean NowThisNews.

Yahoo! y NYTimes presentan nuevo diseño

2014 enero 8
por Nicolás Píccoli

Para los más despabilados, The New York Times presentó nuevo diseño (el primero desde ¡abril de 2006!). Un cambio de cara en portada muy sutil, pero mejora mucho en la navegación de los artículos: más limpio y legible. También modificaron la presentación fotográfica. Algunos detalles interiores me hace acordar a USA Today, muy a tono con la usabilidad desde móviles. Acá un ejemplo de nota.

Yahoo! también está en proceso de cambio visual y editorial. La sección de tecnología incorporó a la estrella David Pogue, columnista de NYTimes, y ahora presentó el nuevo diseño igual que en la sección Food. Muy visual y también con artículos limpios y fáciles para navegar. La versión móvil es muy buena también!

Pasen, recorran y me cuentan!

Actualización:

Sobre el rediseño de The New York Times agrego dos enlaces interesantes:

  • The technology behind the NYTimes.com redesign (en inglés). Porque están comentados algunos detalles por parte del manager a cargo de la ejecución del proyecto y porque se explicitan algunas tomas de decisiones.
  • Behind the scenes on the NYTimes redesign (en inglés). Una entrevista a la líder de proyecto de diseño porque explica cuáles fueron los objetivos, lenguajes utilizados (el artículo sobre desarrollo que menciono antes también lo hace). En fin, la explicación oficial sobre el nuevo diseño.

30 periodistas jóvenes

2014 enero 6
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por Nicolás Píccoli

30 under 30

Los ránkings de Forbes son ya un clásico y recomiendo que vean este sobre “30 menores de 30 que están construyendo las compañías de medios del mañana“. Me interesa compartirla porque hay algunos medios de relativa novedad que tal vez no los conozcas.

Pero también porque muchos de los periodistas o profesionales destacados en el ránking están dentro de grandes compañías/empresas. Tal vez sea tema para otro post, pero es muy habitual que se distinga a periodistas/emprendedores que se destacan creando sus propios proyectos. Y muy rara vez se otorga el valor que se merece al profesional que está dentro de una corporación haciendo cosas novedosas e innovadoras.

Mejor Especial 2013: NSA Files Decoded en Guardian

2013 diciembre 16
por Nicolás Píccoli

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En una imaginaria entrega de premios promovida por este blog, el galardón al “Mejor Especial en Medios Digitales – Global” se lo llevaría “NSA Files Decoded” hecho por el Guardian.

Como en este ejercicio imaginario tenemos tiempo y espacio, voy a dar una lista de razones de por qué es el mejor.

- Es el tema del año, por uno de los medios que consiguió la exclusiva.
- El objetivo del especial es contar las implicancias de la vigilancia de la NSA de manera simple para usuarios “comunes y corrientes”.
- Contiene muchos formatos (¿todos?): fotografía, videos, piezas interactivas, texto, gráficos, documentos (.pdf), mapa, gifs animados, visualización de datos.
- La integración con redes sociales tiene una particularidad. Además de ofrecer un enlace permanente en cualquier parte del artículo y de poder ‘tuitearlo’; al seleccionar una parte del texto se abre el pop-up de Twitter para compartir la frase.
- Muchos usuarios pasaron hasta 30 minutos en la lectura de la pieza (“Más de 23 mil visitas pasaron más de 30 minutos en el sitio”, dijo Dance, el editor responsable).
- Dos meses de trabajo y tres personas a tiempo completo (más otra docena de profesionales para finalizarlo).
- Tiene 15 elementos interactivos.
- Pasó “una docena” de revisiones.
- Un mes de entrevistas en video.
- Lenguajes utilizados (además de HTML): D3, jQuery, Video.js y LESS.

Para muchos este tipo de publicaciones tiene algunas contraindicaciones. Una de ellas es que los usuarios no leen tamaño informe. Otra es que no tiene publicidad, no hay ingresos, de manera que no puede sostenerse dentro de un modelo válido en un medio.

Mi respuesta es que es periodismo, es calidad, es lo que se busca en un medio. Que de estas piezas también se construye y genera un medio de calidad que genera ingresos. Tan simple como eso.   

Los autores fueron Ewen Macaskill y Gabriel Dance. Producido por Feilding Cage and Greg Chen.

Fuentes consultadas: Open News, Nieman, FastCompany.

Sobre la experiencia de lectura en medios

2013 diciembre 10
por Nicolás Píccoli

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Las técnicas de diseño y desarrollo incorporadas en los especiales hechos para sitios de noticias en los últimos tiempos -en gran parte gracias a los avances que primero vimos en webs de campañas publicitarias hechos por agencias-, tienen como objetivo fundamental la modificación de la experiencia de lectura de los usuarios.

Hablo de los especiales que vimos en NYTimes, como Snow Fall, o el de La Voz: todos tienen la intención de sumergir al lector en una experiencia narrativa que los contenga. De ahí que algunos describan esa experiencia como “inmersiva”.

Los elementos que componen las piezas son varios. Tienen una producción cuidada de fotografía y video. Los textos son largos, con profundidad y publicidad acotada (si es que la hay). No hay banners, ni pop-ups. Pueden existir composiciones visuales como infografías o gráficos interactivos. Por supuesto, hay tiempo, recursos humanos y económicos invertidos. En cuanto al desarrollo podríamos sintetizar esas líneas de código de javascript, html y CSS, en el paraguas del Parallax o el Scrolling.

No solo hay especiales

Sería injusto acotar a estos especiales periodísticos el empeño general que existe en modificar y, por qué no, mejorar la experiencia de lectura/visualización. Vox Media viene proponiendo otras formas de contar historias desde que nació como agencia de medios. Aplicaciones de lectura para “leer luego”, como Instapaper o Pocket, tienen un formato propio que elimina todo el ruido existente alrededor del contenido que nos importa. También hay productos o aplicaciones desarrolladas para realizar este tipo de narrativas. Exposure es un ejemplo, Scroll Kit otro. Pero hay mucho más.

Más cercano en el tiempo está la propuesta de Medium

Con el último rediseño (la implementación de fotografías a pantalla completa y un cuidado degradado de los títulos hasta desaparecer completamente) hicieron de Medium un lugar mejor para leer. No hay dudas de eso. La prueba que hizo MG Siegler publicando el mismo post en Medium y en Techcrunch (sitio para el cual trabaja) es suficiente.

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Discurso completo de Giannina Segnini, ganadora del premio periodístico Gabriel García Márquez

2013 noviembre 21
por Nicolás Píccoli

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A continuación el discurso de Giannina Segnini al recibir el premio Gabriel Garcia Márquez al “Reconocimiento a la Excelencia”. Aquí no hay nada que agregar.

 

Agradezco profundamente al Consejo Rector y a la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano este gran reconocimiento que, además de ser un gran honor, implica una tremenda responsabilidad que estoy complacida de asumir.

Deseo aprovechar estos minutos para ser portadora de buenas noticias.

Una sombra de confusión y de temor inyecta pronósticos pesimistas en la discusión sobre la sostenibilidad del periodismo; sin embargo, con total convicción, creo que este es el mejor momento para ser periodista.

Nunca antes tuvimos en frente tantas oportunidades para encontrar y contar historias relevantes, y para difundirlas en tan solo unos segundos por todo el planeta; y nunca antes vivimos mejor coyuntura para apropiarnos del futuro de nuestra profesión e irrumpir como protagonistas en la concepción, la experimentación y la consolidación de nuevos modelos para hacer periodismo.

Cuando empecé mi carrera hace más de 20 años, era imposible revisar cien expedientes impresos de contratos estatales, trabajo necesario para escribir un reportaje. En cambio, este lunes en la tarde, antes de venir a Colombia, mi equipo y yo entrevistamos millones de esos registros en tan solo minutos.

Tres décadas atrás, solo en un capítulo de la serie Star Trek se podía mapear en segundos las especies plantadas en una extensión de mil hectáreas de terreno.

Hoy, si quisiéramos verificar en el terreno la inversión de millonarios incentivos forestales, es cada vez más accesible enviar un dron teledirigido equipado con cámara y GPS, tomar imágenes multiespectrales y levantar una base de datos georreferenciada que revelaría en detalle la densidad y la composición del bosque y, en última instancia, si en verdad se plantaron o se mantuvieron las especies por las que se pagó.

Sin embargo, no nos confundamos; no son los drones, los datos en tiempo real ni las herramientas para procesarlos los que salvarán al periodismo, sino la combinación de esos recursos con las ideas para hacer periodismo de calidad y de impacto social; y la disposición para experimentar y descubrir -de la mano del poder de la tecnología- nuevos modelos que lo hagan sostenible.

La primera gran confusión que provoca miedo consiste en pensar que el periodismo es el que está en decadencia, o que lo está su impacto en la democracia; pero la única entidad agonizante hoy es la industria de los medios como la conocíamos, no el periodismo, que -en medio del ruido moderno- prevalece como una de las únicas disciplinas capaces de revelar verdades ocultas y decodificar fenómenos sociales.

Los periodistas estábamos muy cómodos, desplegando nuestro idealismo y buscando cómo alinearlo al de empresas de medios que se enriquecieron legítimamente durante décadas gracias a su posición hegemónica en el mercado.

Hoy, estos señores están en problemas porque el modelo económico tradicional que conocían se agotó. Muchos están abandonando el barco y buscan réditos en otras actividades lucrativas; otros continúan administrando su decadencia, enfermos de elefantiasis, con atrofiadas burocracias que no reaccionan a la velocidad que demandan los tiempos; y algunos pocos continúan luchando para sostener sus operaciones al tiempo que hacen lo que pueden para reinventarse.

Hace pocos meses, cuando solo faltaba tocar la Communio para culminar el Réquiem, a la industria cenicienta de los medios empezaron a aparecerle príncipes azules: los billonarios de Sillicon Valley, quienes prometen mantener y fortalecer los valores más sublimes del periodismo dinamizando su operación, dispuestos a perder unos cuantos millones en el proceso.

Mientras tanto, la mayoría de los periodistas esperamos como simples espectadores a que alguien más rescate el rancho y nos devuelva la tranquilidad de la quincenodependencia.

Continuamos tecleando las mismas historias y creyéndonos dueños exclusivos del puente que hay entre el conocimiento y “nuestras” audiencias, de “nuestras” fuentes, de “nuestras” interpretaciones y del mediocre lente con el que a veces ojeamos la realidad para contarla encapsulada en hemorrágicos tuits o notitas rápidas.

Este -no la transición de la industria- es el mayor de los problemas. Se nos olvidó quiénes somos y para qué existimos.

Olvidamos que somos tercos y apasionados, perspicaces y humanistas; exploradores incansables, dotados de una capacidad particular para afrontar las situaciones más adversas con tal de defender aquello en lo que creemos.

Se nos olvidó que somos amantes y guardianes de la verdad y que solo en ella encontramos la verdadera paz.

El miedo y la angustia nos impiden ver la esperanzadora realidad: que el periodismo de calidad nunca ha sido más relevante y necesario; que las democracias actuales lo piden a gritos; que tenemos mucho que aprender, pero también todos los recursos disponibles para hacerlo; que para crecer debemos dejar de divagar como lobos solitarios y trabajar en verdadero equipo entre nosotros y con otras disciplinas que nos tienden la mano, que existe un océano inexplorado de posibilidades para la experimentación de nuevos modelos, y que tenemos el temple y la capacidad para ser protagonistas, no espectadores.

Hoy, muchos de los mejores periodistas de todos los tiempos -acostumbrados a conducirse con sus libretas chorreadas de café en frecuentes citas incógnitas- están aterrorizados y enfurecidos al ver a los jovencitos de las nuevas redacciones hacerlo todo al mismo tiempo: editar videos, mapear, tuitear, storifiar, embeber aplicaciones y hasta programar.

Esos nuevos tecnoperiodistas -algunos sin el rigor, el conocimiento histórico ni la experiencia periodística suficientes- asumieron, sin dudarlo, el reto de generar contenidos multiplataforma. Su llegada intimida especialmente a sus editores, quienes rápidamente los convierten en editores o -como los llaman ahora- “community managers” y los exponen a tomar decisiones soberanas de la agenda noticiosa en línea y dispositivos móviles, como si las publicaciones digitales e impresas tuvieran dos estándares diferentes de credibilidad.

Con la creciente separación de estos dos mundos, las herramientas y los juegos pirotécnicos están prevaleciendo sobre las ideas y el interés social, y ello acrecienta aún más la brecha de desarrollo que siempre ha existido entre el periodismo y la ciencia.

Es que los periodistas solemos llegar 30 ó 40 años tarde a la adaptación de tecnología. Lo que los periodistas hoy llamamos “futuro” es un pasado ya superado para la comunidad científica.

El mejor ejemplo es lo que hoy denominamos “periodismo de datos” y al que calificamos de ser el futuro del periodismo; pero, desde hace más de 40 años, los científicos y las comunidades de inteligencia y de negocios procesan y analizan grandes volúmenes de datos para detectar patrones, tendencias y situaciones atípicas, o para explicar fenómenos y enfermedades, e incluso para anticipar comportamientos.

La buena noticia es que estamos a tiempo de revertir esa brecha si nos atrevemos a experimentar.

Como dice una canción del grupo irlandés U2: la melodía más dulce es la que aún no hemos escuchado. Perdamos el miedo y empecemos a tocar melodías diferentes. No hay nada tan complicado allá fuera que no podamos aprender si nos esforzamos, pedimos ayuda con humildad y empezamos a trabajar en equipo.

Para terminar quiero agradecer a mis padres Martica y Chepito por los valores que me inculcaron, a mis hermanos, a mis queridos primos, sobrinos y amigos, pero sobre todo a mis hijos Carolina, Fiorella y Santiago, por haberme acompañado y apoyado siempre en esta aventura.

También agradezco a los editores de quienes aprendí los valores del periodismo, en especial a Alejandro Urbina, Eduardo Ulibarri y Marcela Angulo; y al periódico La Nación por haberme dado la confianza y el espacio, durante los últimos 20 años, para hacer periodismo de investigación independiente.

A mis queridos compañeros de la Unidad de Investigación: Rigoberto, Ronny, Hassel, Matthew y Mariana, a los compañeros de diseño e infografía, de Sistemas de Información Geográfica y de Inteligencia de Mercados y a todos los que me han acompañado antes, muy en especial al maestro y amigo, Ernesto Rivera, les digo que este también es un reconocimiento para ustedes. Sin su pasión y entrega todos mis esfuerzos hubieran sido en vano.

Buenas noches a todos