¿Por qué Jeff Bezos compró The Washington Post? No lo sabemos, pero…

washington-post-bezos

Portada de hoy de The Washington Post.

80 años de historia. The Washington Post no escapa a la tradición de muchos medios de Estados Unidos (y de otras partes del mundo) de ser comandados por una empresa familiar. Cada nueva generación continúa el legado y el negocio periodístico. Así fue con Los Angeles Times y el Wall Street Journal. The New York Times es quizá el último de los grandes en continuar esa tradición y puede ser que estemos en el fin de un esquema de gestión en la industria de medios.

En el caso del WaPo, fueron -hasta ayer- los Graham quienes crearon y mantuvieron a uno de los diarios más importantes e influyentes de su país. Hay muchas razones para afirmar esto, aunque la historia recuerda dos hitos indiscutibles de este periódico. Uno es el caso Watergate: por el sacudón que produjo en su momento y las ficciones hollywoodenses que se crearon después. Inolvidable. El otro es aquel premio Pulitzer que devolvieron en 1980 por haber publicado una artículo que se demostró ser falso. Dos hechos que muestran los picos a los que cualquier medio se expone: el orgullo de hacer temblar al poder con periodismo puro como única herramienta y la herida expuesta en el principal capital de un diario, su credibilidad.

Cambio de época. “El Post no ha podido escapar a la crisis financiera que ha envuelto a los periódicos y otros medios de comunicación. El auge de Internet y el cambio de época de la impresión a la tecnología digital, han creado una masiva ola de competencia para las empresas de comunicación tradicionales, esparciendo lectores y anunciantes a través de un panorama de la información radicalmente alterado“. Así explica la empresa la causa de su bajón económico: un cambio de época producto de las tecnologías digitales.

Ese cambio se traduce en números con una caída del 44% de sus ganancias en los últimos seis años y una baja del 7% en la circulación en la primera mitad de este año.

Un récord para nada envidiable y difícil de revertir -pensamos casi todos- menos Jeff Bezos.

Jeff_Bezos'_iconic_laughEl gran apostador. El propio artículo del Washington Post que confiesa por arriba los pormenores de la negociación, presenta al CEO de Amazon como el mejor gerenciador posible, un amigo de la familia Graham, un visionario y, sobre todo, un hombre que entiende la nueva industria de las tecnologías digitales. Además es un hombre que apuesta al largo plazo, dice el comunicado, para no desesperar a nadie y generar calma entre los periodistas.

Jeff Bezos pagó en cash 250 millones de dólares por el diario. Un monto que generó cierto debate. “The New York Times compró Boston Globe por 1.100 millones y lo vendió la semana pasada a 70 millones” es la comparación más escuchada en las últimas horas. Una muestra de la cada vez más triste cotización de las empresas de medios. ¿Qué le queda al resto de las empresas de medios del mundo? ¿Su valor inmobiliario?

¿Qué tiene en mente Jeff? Leer la carta que Bezos mandó a los -ahora- propios empleados, es decirles más o menos lo que ellos quieren escuchar. El valor del periodismo en la sociedad, la responsabilidad de comunicar de forma veraz, que habrá cambios porque así lo exigen los tiempso digitales que corren. Nada que muestre sus intenciones.

En pocas horas saltaron algunas declaraciones viejas de Bezos que tampoco ayudan a explicar la adquisición y ahora suenas contradictorias, como es que dice “la prensa impresa morirá en 20 años”. Dichas quizá en algún contexto que no es el actual buscando alguna reacción que no sabemos. Pero no vamos a justificarlo.

Jeff Bezos es tan millonario que 250 millones de dólares no mueve la aguja de su fortuna. Un dato que puede resultar negativo para algunos, como bien dijo un periodista del diario luego de saber quién es el nuevo dueño: “ahora pertenecemos a un tipo que es tan rico que el papel es de alrededor del uno por ciento de su patrimonio neto“. Es decir, no necesita de un diario para mantener su capital, situación diferente que lo que ocurría con los Graham.

Periodismo. Lo mejor que le puede pasar al Washington Post es periodismo. Por sus lectores, por sus periodistas y por el propio medio.

No sabemos las intenciones que tiene Bezos con la compra de un periódico. “Influencia política” es lo que más se escucha entre las especulaciones y no está mal. Amazon se está enfrentando a varias leyes regulatorias en su industria que pueden afectarlo.

Lo mejor que le puede pasar al WaPo es que pueda publicar, un día después de ser vendido, un artículo sobre el lobby de Amazon en Washington. Es una de las tantas especulaciones que se hacen en las últimas horas pero suenan distintas dichas por el medio que está en el centro de la escena. Publicadas por un periodista que hace periodismo y advierte que tal vez no pase nada, pero “vale la pena estar al tanto”. Lo dice como advertencia, para nosotros, sus lectores, y para ellos, sus periodistas.

 

Más lecturas sobre el tema:

Publicado por

Nicolás Píccoli

Periodista. Leo, aprendo y hago cosas en Internet. Llámeme Licenciado. Soy @sic

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *