Porqué sonrío cuando cierra un diario

Por Mauro Accurso

El otro día viajando en subte se sentó al lado mío una mujer de unos 30 años y empezó a leer noticias desde su BlackBerry Pearl que tiene una pantalla de unas 2.6 pulgadas. No creo que esa actividad sea mainstream hasta dentro de varios años pero eso no es lo importante. No hace ni falta aclarar que ese episodio no era para nada normal hace tan sólo 2 años y ejemplifica como el periodismo fue transformando la forma de distribuir su contenido. Otro ejemplo que tengo a mano: la Encarta morirá en algunos meses (cada uno tendrá su historia con el cd de esta enciclopedia allá por los 90).

Puede no ser el ejemplo perfecto pero me da el pie para explicar porque los periodistas que estamos trabajando en medios online tenemos más optimismo que “los otros” (hay que discriminarlos un poco como hacen con nosotros :P).

optimism

Hablar de modelos de negocio no es lo que busco, pero estén seguros que va a haber muchos cambios antes de que vuelva a haber tantos medios -llamémoslos- “sólidos”. Recién va poco más de una década desde que comenzó esta revolución así que vamos a ver derrumbarse todos los cimientos de los viejos medios antes de que se formen nuevos cimientos basados en las nuevas tecnologías. No creo que presenciemos una transición tranquila. Sobrevivirán los que sepan hacerlo y aparecerán nuevos actores.

Dicho esto, vuelvo al tema del optimismo con respecto al futuro del periodismo. Que desaparezcan diarios como pueden ser Clarín o La Nación (sólo por poner un ejemplo) no me preocupa en nombre de la democracia porque sabemos que cuando las papas queman, dichas empresas son obsecuentes al poder de turno, además de proteger sus intereses económicos por sobre todas las cosas (derechos humanos incluidos). Y seguramente muchos dirán que necesitamos periodismo de investigación y que eso sale caro; bueno ya algunos están probando modelos para que siga vivo, así que por ahora no me preocuparía demasiado. En estos momentos hay que prestar más atención a la neutralidad de la red y asegurarnos que no nos engañen con la idiotez del voto electrónico.

En el fondo, la existencia de buen periodismo será directamente proporcional a la pasión de los periodistas. Inspirándome en Jurassic Park (:P), el buen periodismo se abrirá paso. Y estará en nuestras manos linkeadoras que esas investigaciones tengan la repercusión necesaria.

Lamento decirles a aquellos colegas cuya única habilidad destacables sea trascribir gacetillas, les va a ser difícil mantener sus puestos de trabajo. No todos tenemos la suerte de escribir bien (me incluyo), así que si no tienen fe en que su pluma valga el sueldo, ponganse a estudiar algo técnico ya sea html, php, video, fotografía, diseño o lo que se les ocurra. Todo suma. Traten de tener una mínima presencia online, aunque sea para disimular.

En el fondo, la cuestión se reduce a ser un buen periodista. Si sos periodista y no te interesa todo lo que está pasando con los medios sociales en esta época digital tan frenética, entonces te falta curiosidad, ganas de investigar y, sobre todo, aprender cosas nuevas. Así que después no te quejes.

Si antes nos pagaban poco, puedo visualizar un futuro con menos plata para esta profesión que nos gusta tanto. Por eso es necesario no dormirse en los laureles para no ser reemplazados por un algoritmo.

Con miedo de haber completado un horrendo sermón, cierro este post citando a Clay Shirky: “When someone demands to know how we are going to replace newspapers, they are really demanding to be told that we are not living through a revolution. They are demanding to be told that old systems won’t break before new systems are in place. They are demanding to be told that ancient social bargains aren’t in peril, that core institutions will be spared, that new methods of spreading information will improve previous practice rather than upending it. They are demanding to be lied to. There are fewer and fewer people who can convincingly tell such a lie”.

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