Washington Post Investiga

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Cuántas veces hemos escuchado, en cualquier lado, la queja de que los medios dejan de hablar de tal o cual tema. Se olvidaron, no se sabe qué pasó, cómo siguió el conflicto. Bueno, la agenda de los medios cambia por diversas razones permanentemente y en el olvido dejan tantos temas que pueden ser interesantes para muchos.Washington Post Investigations entra a cubrir un poco ese vació de una manera muy interesante. Abrieron un blog para generar investigaciones y seguirlas por esa vía. Pueden luego salir en su versión en papel, pero el feedback de los lectores puede enriquecer el reporte brindando datos o bien seguir simplemente el tema. Una buena forma de no olvidar ese caso de corrupción o aquél fraude escandaloso perdido en la burocracia legal.

Enlace: Washington Post Investigations | Vía: Cobertura Digital

Publicado por

Nicolás Píccoli

Periodista. Leo, aprendo y hago cosas en Internet. Llámeme Licenciado. Soy @sic

Un comentario sobre “Washington Post Investiga”

  1. No encuentro otra forma de comunicarme con este diario, en castellano, sinceramente no se otro idioma y tampoco creo que publiquen este discurso, que comparto totalmente, puesto que las opinione  de este medio son absolutamente parciales, y no creo que reflejen un pensamiento objetivo.
    En la sesión especial del 19 de diciembre de 2007, se vota un proyecto proveniente del Poder Ejecutivo en relación a los dichos de el Gobierno de EEUU, a lo cual el Diputado Eduardo Macaluse (ARI Autónomo), interviene diciendo lo que transcribimos a continuación."REPUDIO AL AGRAVIO PROVOCADO POR EL GOBIERNODE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA" Sr. Presidente (Fellner).- Corresponde considerar el proyecto de resolución por el cual la Honorable Cámara declara su absoluto repudio al agravio provocado por el gobierno de los Estados Unidos de América a la Nación Argentina y a su presidenta Cristina Fernández de Kirchner ante el proceso de extradición de Guido Antonini Wilson (expediente 5.688-D.-2007).
    Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.

    Sr. Macaluse.-  Señor presidente: creo que respecto de esta decisión debemos actuar equilibrada y racionalmente, desde el sentido común.Se han sostenido dos tesis: la de una operación política y la de un hecho de corrupción. En realidad, entiendo que esas dos hipótesis que se barajan no son contradictorias; pudieron haber ocurrido las dos cosas.Si me preguntan si creo a pie juntillas un informe del FBI, respondo que no; si creo que la justicia de los Estados Unidos es independiente y ejemplar, también contesto que no, por muchas cosas que pasaron y porque conozco la historia de los Estados Unidos. Entre otras cosas, esa justicia le otorgó fraudulentamente una elección al actual presidente de los Estados Unidos en su primer mandato.Si me preguntan si creo que el gobierno de Estados Unidos se mantiene al margen de las decisiones que se toman en los países de Latinoamérica, digo que no, porque conozco la historia de los países latinoamericanos. Así, podríamos remitirnos a los últimos cien años de historia latinoamericana y recorrer la historia de Santo Domingo, el gobierno de Arbenz, el de Allende, los gobiernos de Argentina, Uruguay y Perú donde se produjeron golpes de Estado y, recientemente, el intento fallido de golpe en Venezuela. Por eso no creo que el gobierno de Estados Unidos se mantenga al margen de las decisiones que toman nuestros pueblos respecto de sus gobiernos.Ya que se viaja a Miami sería bueno cruzarse hasta Guantánamo, para darnos cuenta de que tampoco se respeta la independencia de la Justicia. Si fuéramos un poquito más allá llegaríamos a Haití, donde se dio un golpe de Estado de baja intensidad y se utilizó a los gobiernos latinoamericanos para reparar esa decisión frente al concierto internacional.Es decir que hay decisiones que se han tomado en Estados Unidos que repercuten en nuestros países en forma ilegal y en contra de la voluntad y de la decisión de los pueblos. De esto no hay dudas. Quien sostenga lo contrario desconoce o –lo que es peor? omite lo que ha pasado en los últimos cien años en nuestros países.¿Pudo haber sido esto una operación política del gobierno de los Estados Unidos o de una parte del poder de ese país? Sí, pudo haberlo sido. Esta es una hipótesis que no podemos descartar si actuamos responsablemente.¿Pudo haber sido esto una devolución por la decisión adoptada por los gobiernos latinoamericanos respecto del ALCA, en Mar del Plata? Sí, pudo haberlo sido.¿Pudo haber sido esto una represalia por la creación del Banco del Sur? Sí, pudo haberlo sido.¿Pudo haber sido esto una admonición del gobierno de los Estados Unidos frente al intento de consolidación económica de los países latinoamericanos? Sí, pudo haberlo sido.Tengan en cuenta que estoy nombrando tres decisiones que tomó este gobierno, que nosotros hemos aplaudido porque estamos de acuerdo, ya que permiten que los pueblos latinoamericanos recuperen su soberanía, otorgándoles el derecho de actuar independientemente.Por lo tanto, no descartaríamos tan livianamente la hipótesis de una operación política. Sin embargo, no queremos quedarnos en la hojarasca de la discusión abstracta, de manera tal que bajo un supuesto antiimperialismo abstracto no reconozcamos ni tengamos en cuenta los hechos que se sucedieron en la Argentina , que son tan irrefutables como los golpes de Estado que describimos, que fueron financiados y amparados desde los distintos gobiernos de los Estados Unidos.Omitir esa parte de la realidad, en parte es mentir; desconocer esa parte de la realidad, es engañar a la población.Acá hubo hechos concretos. Por eso, reclamamos explicaciones por lo que sucedió. Hay necesidad de una explicación oficial y precisa sobre lo que pasó a través de jerarquías ministeriales.¿Cómo se subió Antonini Wilson al avión? Ahora resulta que, según la explicación oficial, esta persona podría ser un agente de la CIA. Pero quien lo subió al avión fue un funcionario argentino. También eran dos funcionarios argentinos quienes lo acompañaron. Además, quienes lo exculparon frente a la Justicia explicando que no tuvo voluntad de engaño y que tenía voluntad de presentarse y ponerse a disposición de las autoridades también fueron dos funcionarios argentinos, uno de los cuales todavía sigue en funciones y se encuentra manejando los intereses energéticos del conjunto del pueblo. Ese funcionario no fue tocado.Gracias a las declaraciones de esos funcionarios hoy se está reclamando la extradición de Antonini Wilson, porque si no estaría preso en la Argentina.Hubo una toma de decisión por parte de algunos elementos gubernamentales para facilitar la salida de Antonini Wilson del país. Eso no fue una operación política del extranjero. Hay funcionarios estatales involucrados y algunos siguen manteniendo su carácter de funcionarios.Incluso podemos llegar a admitir, extremando la lógica, la hipótesis más ingenua de todas: la de que fue un error, una torpeza o una irresponsabilidad de funcionarios que actuaron inconsultamente al permitir que alguien subiera a un avión fletado con dinero del Estado sin pedir autorización al ministro del área o al presidente de la Nación. Seamos ingenuos y supongamos que sucedió eso. ¿Nadie va a pagar los costos de esa decisión? En los afiches leemos “Argentina, un país serio”. En un país serio el ministro del área, haya tenido o no que ver directamente con eso, vuela. Y acá no sólo siguió sino que además lo ratificó el nuevo gobierno, que se supone que viene a recomponer la institucionalidad y a generar una nueva etapa. Y esto lo sabemos todos.¿Qué papel desempeñó Claudio Uberti en el conjunto de las relaciones entre Argentina y Venezuela? ¿Por qué estaba en ese avión? ¿Por qué viajó? ¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué él fue quien tramitó que Antonini Wilson subiera al avión? ¿Cuál es el origen del dinero? Porque es irrefutable que el dinero estuvo: está en las arcas de la Justicia argentina. ¿De dónde provino el dinero? ¿Puede cualquier persona encarar a un funcionario estatal y pedirle subir al avión y el funcionario dejarlo subir sin que se le revise lo que lleva? ¿Cuál es el destino de ese dinero? ¿Para qué se traía ese dinero? Sobre esto hubo versiones contradictorias en la Justicia por las declaraciones que se hicieron. No hemos tenido la más mínima explicación oficial al respecto, salvo la que pudimos rasguñar de algunas declaraciones que aparecieron en los diarios.¿Pudo haber sido ésta una operación política como represalia de nivel internacional? Claro que pudo haberlo sido; no descartemos esa hipótesis. ¿Pudo haber sido un hecho de corrupción interno? Claro que sí; tampoco descartemos esa hipótesis. Además, las dos hipótesis plantean situaciones que pudieron haberse llevarse a cabo simultáneamente y haber sido funcionales una con otra. Y es eso lo que nosotros hoy queremos venir a discutir. Por eso estamos pidiendo explicaciones.¿Puede este Congreso aprobar una declaración de tamaña magnitud sin que cada uno de sus integrantes se informe fehacientemente, de manera oficial y acabadamente, sobre el contenido de este proceso? ¿Podemos nosotros seguir enervando las potestades o facultades de esta Cámara a punto tal de aprobar una declaración que involucra las relaciones internacionales de este gobierno con la principal potencia del mundo, sin tener más fuente que los diarios y la declaración de algún ministro, sin que se haya dado un informe preciso y exhaustivo, sin haberse brindado aclaraciones? Yo creo que no. Yo creo que no podemos aprobar esto.¿Podemos discutir y aprobar esto obviando que hay un tema pendiente para la Argentina , que es la discusión sobre el financiamiento de los partidos políticos, donde ninguno de nosotros debe rasgarse las vestiduras cuando nos inquieren acerca del origen del dinero con el que financiamos nuestras campañas? Todos tenemos que dar explicaciones. Ninguno de nosotros debe sentirse ofendido si nos piden explicaciones. Ninguno de nosotros debe escatimar las explicaciones cuando se nos piden y, sobre todo, no se deben escatimar explicaciones si las hay y si se pueden hacer públicas, porque el silencio, la omisión, la remisión a informar son actitudes que pueden obedecer a una causa: que lo que hay para explicar no se puede explicar, que lo que hay para decir no se puede decir, o que de lo que tenemos que enterarnos no se puede enterar nadie.Por eso no son muy creíbles estas declaraciones nerviosas y estos ataques de antiimperialismo extremo menos de un año después de cuando el que se fue y la que vino hacían fila para tocar a dúo la campana en Wall Street, y de cuando se jactaban de que Bush le había tocado la rodilla a Kirchner en gesto de confraternidad. Discutamos los hechos creíbles. No nos tiremos entre nosotros tierra a los ojos. Puede tratarse de una operación política. No neguemos desde la oposición lo que sabemos claramente, leyendo la historia de nuestro pueblo, que puede ser así.Pero tampoco debe negarse desde el oficialismo que pudo haber sido una torpeza, una imbecilidad, un delito o una acción gravísima de un gobierno. No lo neguemos. Investiguemos. Lleguemos al fondo de las causas y a la verdad. Para eso no necesitamos hacer muchas declaraciones, sino informarnos y escuchar la versión oficial y definitiva de este gobierno sobre los hechos que acaecieron, que son concretos, contantes y sonantes e irrevocables.No vamos a votar en contra de un pedido de extradición y de un reclamo de soberanía de nuestro pueblo, porque estamos de acuerdo con ello. Pero no votaremos a favor de un proyecto sin recibir explicaciones exhaustivas acerca de su contenido.Defendamos el derecho inalienable de los pueblos latinoamericanos de organizarse para desarrollarse económica, social y culturalmente, pero no permitamos que ese derecho sagrado sea utilizado como taparrabos de los manejos oscuros de ese dinero en contra de los intereses del conjunto del pueblo.Por lo tanto, el bloque ARI autónomo se va a abstener en la votación de este proyecto.

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